Sueños Sencillos

Un hombre cansado que sube de un bar, ese soy yo,
cartel de CERRADO en el paraíso,
el corazón me pide una tregua,
la luz de reserva se encendió,
tu cuerpo es la fiesta a la que nadie me invitó.

Hoy me he preguntado lo que me diría el edredón,
¿qué FUE de esa chica? Se apellidaba decepción...
Y yo me pregunto: ¿cómo se baja el telón
en una historia que ni siquiera comenzó?

Siempre tengo sueños sencillos con mujeres complicadas,
veo el amor con la visión deteriorada,
del que lo tuvo todo y luego lo perdió.
Soy experto en echar leña sobre hogueras apagadas,
no sé aceptar que hay ciertas COSAS que se acaban.

Quinientas preguntas flotando por la habitación,
quinientas versiones sobre una misma discusión,
quinientos escotes que no me alivian el dolor,
quinientas RESPUESTAS necesitaba y tuve dos.

Quinientas las veces en que no supe decir "no",
quinientas las noches MALHUMORADO en el salón,
quinientos reproches forman la guerra entre tú y yo,
quinientas te dije que me mintieras por favor

Siempre tengo sueños sencillos con mujeres complicadas,
veo el amor con la visión deteriorada,
del que lo tuvo todo y luego lo perdió.
Soy experto en echar leña sobre hogueras apagadas,
no sé aceptar que hay ciertas COSAS que se acaban,
que se acaban.

Luz u oscuridad

Cuando ves que todo se oscurece es el momento en el que mas echas de menos esa luz, que a pesar de permanecer encendida tanto tiempo sigue firme alumbrando sin destino.

Te ves solo, como el invierno sin flores, solo, como un arcoiris sin lluvia , solo, como yo al leer que despertar sin ti va a ser la condena de este humilde corazón...

Como cuchillos brotan azules, cristalinas y amargas gotas de tus ojos, esperando que un milagro te deshoje o que un rayo te parta , anhelando aquel pusilanime sentimiento de antaño, en el que llorar iba de la mano con la felicidad, y las caras largas florecían cuando me dabas la espalda y ya te echaba de menos...

Ahora está en manos de el tiempo, capaz de resucitar el verde esperanza de tus ojos, y tan capaz de fusilar las mariposas de mi estómago. Quien sabe que decidirá, quizás vivamos para vivir el uno por el otro, o tal vez nuestros caminos han estado siempre tan separados como la luna de la tierra.

Luz u oscuridad, depende de ti.