Hablando de estrellas

Normal que la gente vea el sol como la estrella que da la vida, ¿no?

Gracias a la luz del sol podemos ver, sin ella los colores no existirían, y sin ella no habría motivo por el que despertar cada mañana

Gracias al calor del sol podemos vivir,  sin ese calor no habría lluvia, no podríamos si quiera respirar, comer, dormir... Vivir.

Gracias a la gravedad del sol nuestro planeta existe, atado a pasar el resto de su existencia ambos pegados y a su vez alejados millones de kilómetros.

¿Y tu... todavía eres capaz de leer esto creyendo que hablo de estrellas sin pensar en ti?
No te das cuenta de  que gracias a tu luz brilla esa esperanza en tus ojos que me quitan la cordura y que me pintan de verde hasta el corazón  y que gracias a ella tengo un motivo por el cual ponerme la alarma cada mañana , tus buenos días.

Es tu calor sobrehumano lo que me da vida,  que a tu lado no necesito chaquetas, ni piel, porque me arde cada gramo y centímetro del cuerpo cada vez que tus labios buscan refugio en mi cuello. Que me apuesto la cabeza a que llueve cuando tu te enfadas,  y que el sol no tiene huevos a salir hasta que tu no te despiertas.

Que no te has dado cuenta de que tu eres el sol y yo la tierra,  que por tu gravedad tengo los pies en el suelo,  que aunque pasen años,  años y más años vamos a seguir girando en nuestra órbita,  a veces alejados millones de kilómetros, a veces más unidos que un libro con su  tinta...

Así que gracias por iluminar el futuro, gracias por dar calor y sentido,  y gracias por brillar a mi lado.

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