De tu mano

Yo solo quiero que la primavera se una a la cola del paro 
después de ver lo que eres capaz de hacer en mi pecho
en mitad del invierno.

Que el sol no necesite volver a despertar cada día
por que no quede esquina sombría que iluminar
cuando tus ojos choquen con los míos

Que el alcohol ya no sea un cicatrizante de emergencia en mis heridas
una vez que las hayan cerrado tus manos.

Que brille, que incendie, que inunde, que sea.
Que seas siempre el precipicio al que arrojarme sin red, sin temer lo que haya debajo,
que me vuelva a romper todos los huesos al estamparme contra tu miedos, y me acaricies las heridas con esos labios bañados en esperanza.

Que sea yo quien te despierte cada mañana,
quien desabotone tus pesadillas, y abotone tu porvenir
quien te arranque las pestañas a base de besos
de esos, presos, que arranquen los huesos, obsesos, posesos, presos del amor.

Que vuelvas a aparecer en una butaca en primera fila en mis mejores sueños, y que vengas cargada de armas contra todas mis pesadillas.

Que alientes el desaliento de cada día
que quemes la soledad de las mañanas sin ti
que apacigües la fiera que nace cada segundo que te pienso
y avives el amor de una cama desvestida de soledad.


Solo quiero que vivamos
que despertar sea un seudónimo de volver a soñar contigo
que haya fiesta en Siria cada día,
que te nombren "Ángel" de una vez por todas
que la paz en el mundo lleve tu nombre
y tu nombre lleve toda la paz que exista en el mundo.


Quiero que juntos nos arrojemos contra nuestros miedos
que nos enfrentemos de la mano al fin del mundo
que nos miremos, y me inundes de verde el invierno

que me abraces

me deshagas el alma a pedacitos y me guardes en tu boca

y el mañana sea una palabra a la que no tener miedo

siempre

que 

sea

de 

tu 

mano.

























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