Planteate vivir sin odio, sin maldad, sin codicia ni envidia, planteate vivir sin seguir las normas que dictan aquellos que dicen buscar para nosotros libertad. Planteate un mundo en el que se regalen abrazos en cada esquina, un mundo en el que es más difícil morir de hambre que por un rayo, planteate una libertad, en el que la única atadura sea la del cariño hacia otros y la única obligación tener a alguien a quien hacer feliz.
Ahora planteate el motivo del por qué vivimos a base de maldad y odio por lo ajeno, por qué nos carcome la envidia cuando vemos triunfar, por qué creemos ser libres y no aceptamos que la mayor libertad de la que gozamos es el amar a ciegas y aún así nos conformamos con eso... Por que tenemos que sonreír cuando morimos por dentro, y más aún, porque tenemos que olvidar sabiendo lo bonito que es recordar.
Así es el ser humano, un ser que se cree completamente superior a todo lo tangible...bien pues no saben cuan equivocados están esas personas... siento pena por aquellos que no habéis visto despertar al sol en un día de invierno , por todos los que no habéis luchado por hacer sonreír como locos a otra persona, por aquellos que no han visto florecer una rosa. Más todavía por los que no habéis llorado y bailado bajo la lluvia y sobretodo por aquellos que presumen de tener dinero y felicidad, porque si algo me ha enseñado la vida es que lo que nos hace grandes es saber aceptar lo pequeños que somos.
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